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¿Por qué debo comenzar un entrenamiento físico de fuerza?

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El entrenamiento físico de fuerza puede reactivar nuestro metabolismo, lo que a su vez ayuda a perder peso. Algunas personas se sorprenderán al leer esto, y con razón  porque antes se recomendaba practicar deportes de resistencia para perder peso. Sin embargo, para perder por ejemplo grasa abdominal, es mucho más efectivo el deporte de fuerza que el de resistencia.

Razones que aconsejan un entrenamiento físico de fuerza:

1. Para quemar grasas también los días que no se practica deporte
El entrenamiento de fuerza selectivo hace que aumenten nuestras pequeñas "centrales energéticas", las llamadas mitocondrias, responsables de quemar grasas. Por ejemplo, con 4 kg más de masa muscular quemará aproximadamente 200-250 calorías más al día. Esto equivale más o menos a un pequeño plato de espaguetis con salsa. El cuerpo tomará de las reservas de grasa esta cantidad de energía, incluso los días en los que no se practica deporte. 

2. Declare la guerra a la celulitis y a la barriga cervecer
La práctica de un deporte de fuerza activa los neurotransmisores, que disuelven la grasa que se acumula sobre el músculo. Si el músculo es cada vez mayor, estas sustancias hacen que la capa de grasa que está encima de él sea cada vez más fina. Pero menos grasa significa también menos hoyos en el caso de la celulitis.

3. Un efecto positivo en la presión arterial
El entrenamiento de fuerza puede tener un efecto positivo en una ligera hipertensión si se evita practicar el método de Valsalva. Porque con el entrenamiento de fuerza se forman nuevos vasos sanguíneos, la sangre puede fluir más fácilmente y el corazón tiene que trabajar menos. Pero en personas hipertónicas, es decir personas que padecen hipertensión, se recomienda un seguimiento médico del entrenamiento. En este caso se puede recurrir a un especialista en medicina deportiva, por ejemplo.

4. Fortalecimiento del sistema inmunitario
El desarrollo de nuestros músculos libera sustancias que se encargan de tareas de reparación y crecimiento en nuestro cuerpo. Dichas sustancias previenen la degradación prematura de las células y protegen nuestro cuerpo de la calcificación prematura de las arterias (arteriosclerosis) y de las infecciones.

5. Piel más tersa
El entrenamiento de fuerza tiene también un efecto positivo en nuestra piel, ya que con la carga muscular se produce una sustancia de señalización que estimula la producción de colágeno. Además: Cuando los músculos crecen, la piel que los cubre se tensa y se vuelve más lisa y tersa.

6. La postura corporal mejora
El entrenamiento de fuerza estabiliza el cuerpo en su conjunto y reduce el dolor de espalda y de nuca. Igualmente, puede ayudar a conseguir una postura más recta, lo que a su vez influirá positivamente en el aspecto.

7. El placer de hacer deporte
La práctica de deporte de fuerza pone en marcha procesos bioquímicos responsables del buen humor. Esto puede constatarse incluso hasta una semana después del entrenamiento!


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