Las almohadillas eléctricas cálidas forman parte de nuestro surtido desde hace más de 100 años, más precisamente desde nuestra fundación en 1919. Ya en aquel entonces eran una verdadera innovación en el ámbito de los productos térmicos y ofrecían una alternativa moderna a la bolsa de agua caliente y la sartén térmica. Hasta el día de hoy, nuestras almohadillas eléctricas proporcionan un calor puntual y reconfortante. Son ideales para acogedoras noches de invierno y apoyan durante todo el año en aplicaciones de calor relajante.
Gracias a muchos años de experiencia y conocimiento, nuestras almohadillas térmicas se caracterizan por su alta calidad de fabricación y nuestro propio sistema de seguridad Beurer.